Precio de venta: $345 pesos.

Los sonetos de Shakespeare
III.No llores por mí cuando haya muerto (60-99)

EN ESTE TERCER LIBRO CON los sonetos de Shakespeare, he reunido cuarenta de ellos agrupados en cuatro bloques en donde, el tema principal que domina en este volumen está marcado por la profunda depresión que traía el poeta en esa época: habla de la muerte, de la separación y del olvido y, con estos temas, seguimos caminamos por el paisaje de la poesía lírica del Cisne de Avon. Es una etapa donde el poeta explora la parte oscura de la Luna: la reversión en la escala de valores, la corrupción, la podredumbre —que luego imaginaría en Hamlet—, la ausencia del ser amado y la fatiga de vivir en un mundo que, por momentos, le pareció deleznable tanto que llegó un momento en que deseó la muerte.

A este bloque tan pesimista, le acompaña otro grupo de sonetos que tratan sobre la rivalidad que pudo haber entre los poetas de su época en la busca del mismo mecenas y la defensa de la poesía frente al mundo frívolo y superficial de la sangre y los títulos nobiliarios o los caballos y la cacería con halcones.

A este tercer volumen lo he subtitulado con el primer verso del Soneto 71: No llores por mí cuando haya muerto, (a lo que después agrega, más de lo que dura el fúnebre clamor de las campanas anunciando al mundo que he huido de este vil mundo para cohabitar con los viles gusanos) que resulta ser de una aterradora belleza. Varios poetas, como John Berryman y W.H. Auden, lo consideran un soneto perfecto.

Entre otros sonetos de este volumen, el poeta explora, lo que podemos imaginarnos que suceda cuando ya no estemos vivos. En ese caso, el poetas le pide a su amigo que se olvide de él y de sus poemas, para que no siga sufriendo o para que no se avergüence de todo lo que había escrito sobre él, pero, si de casualidad un día se acuerda de él, bueno, entonces le suplica que contemple en él aquellas épocas del año cuando las amarillas hojas, pocas o ninguna, cuelgan de las ramas que tiemblan contra el frío, como si fuesen desnudos coros en ruinas, donde una vez los dulces pájaros cantaron, como lo escribió en el soneto 73.

El claroscuro de la vida para que resalte más el color y los fragmentos de luz que nos iluminan.



Primera edición: 2007
El Globo Rojo, México. 252 páginas.